Amigos míos, se me cae la cara de vergüenza al no poder contribuir con un texto a cerca del miedo y el terror, lo tengo a medias y en mi casa jodida la puta luz, gracias a sus corrientes intermitentes, apaga a mi Windows 95 en lapsos de diez minutos, gracias a esto el retardo tanto en presentarlo aquí y en la conclusión de este. En verdad tengo planeado contribuir con diversos textos, no sólo mis versitos sino algunos análisis más o menos interesantes. Bueno, yo sé que la siguiente colaboración no me absuelve de nada pero al menos me ayuda a sentirme moralmente mejor.
En vista de que el compañero Carlos dio “el banderazo” a los textos cursis, me temo que se lamentará en los siguientes días pues yo tengo un arsenal de estos; tanto peor, estoy clavado todavía en mi alma de secundaria.
Todos ustedes han escuchado a Blink-182 (No pido opiniones a cerca de estos tipos), desconozco si conocen las canciones del disco Chesire cat. Pues sepan que una canción de ese disco (M+M’s) fue un condimento del texto que les presento ahora. Tenía la idea de escribir algo ESTÚPIDAMENTE feliz, la mente trabajaba pero necesité de algo más; un ritmo con el cual trabajara mi pluma.
Este fue el resultado. Ya saben, comenten con artificios intelectuales si mi texto tiene futuro o no. Lo de Blink-182, resérvenselo, ya todo me lo han dicho y ya todo eso que escuché me ha convencido a medias.
Hasta luego, prometo más y no prometo nada.
Melcocha
Esta nota en papel estraza
va dirigida a todos
los que me han visto berrear.
Ahora que tengo novia
no parezco un sujeto extraño,
dando paseos y comprando helado
nos vamos a mi casa a ver televisión.
Cuando sostiene mis manos
me oriento a correr por quimeras,
si me empuja, los dos caemos,
si sonríe, subimos disparados al cielo.
Parezco tan equivocado
al pensar que el mundo
empieza y acaba en ella,
nunca había acontecido sino esta vez;
equivocarme acertadamente.
De momento no la invito al cine,
nos quedamos en una banqueta
y echamos a reír; pero
he prometido comprarme un coche
para llevarla a los sueños
que resplandecen su canción de cristal.
Tenerla al lado es mi corazón latiendo,
noches tibias de terciopelo
impregnando cosquillas al oxígeno.
Sí, tenerla junto a mi
es tiempo bien ocupado.
La alcancé y por tanto me la quedo,
hasta arriba
en la nube termal de su piel.
¿Entonces, qué loco va a llorar
esta ocasión?
Sea usted pacheco o sea usted agresivo, venga usted a dirvertirse y sienta como mueren una a una sus molestas neuronas mientras se entera de mi forma de sentir, mi forma de reir y (por que no?) hasta mi forma de llorar...
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment